El pasado 17 de noviembre finalizó el "I Curso de Adiestramiento para Perros" impartidos en Natur Center por Antonio Ruiz de Conejo de Conduct Can. El seminario ha durado 5 sesiones, sendos sábados por la tarde, y para que fueran más provechosas, puesto que los sistemas de trabajo y las problemáticas son distintas dependiendo de la edad del perro, se han organizado dos grupos distintos, diferenciando entre cachorros y perros de más de 8 meses.
Ha sido una experiencia muy provechosa tanto para los dueños y sus perros, como para Natur Center y Conduct Can.
En la nueva sala polivalente de Natur Center hemos reunido a varios propietarios con sus perros, de diferentes edades y problemáticas, para compartir sus experiencias, asesorarles y poder rectificar conductas inadecuadas. Hemos hablado de muchos temas, pero sobre todo Antonio Ruiz de Conejo ha insistido a los asistentes en que deben tener siempre presente que la manera de pensar del ser humano es claramente diferente a la de los animales, y por tanto deben aprender a ver la relación desde su punto de vista y no desde el humano.
Entender cómo piensa un perro y porqué actúa de según qué manera dependiendo de cada situación es vital para poder establecer una relación equilibrada con él. El entendimiento del perro responde a una mente más simple que la nuestra (y eso no debe confundirse con la eficacia que pueda rendir), y ello implica que lo más fácil es enfocar las cosas desde los valores absolutos: si/no, bien/mal, ocio/trabajo... no existe un punto intermedio; o se le permite subir al sofá siempre o no se le permite nunca... pretender que entiendan nuestro antojo es complicar las cosas.No existe el rencor, el remordimiento, etc... no existen todos esos sentimientos que muchas veces tendemos a atribuirles.
También se ha rebatido una de las teorías más extensas, que asegura que los perros no tienen memoria; ¡Creer eso es ofender a la inteligencia animal! Sí tienen memoria, pero funciona de manera diferente a la nuestra. Nosotros somos capaces de "recordar" algo y "acordarnos" de algo; los animales sólo son capaces de lo primero, y esa diferencia sutil, explicada correctamente ha permitido desmitificar a los asistentes que actuando correctamente los perros sí pueden entender por qué se les reprende cuando han hecho algo malo aunque no les hayan visto, y por tanto se pueden corregir ese tipo de conductas.
El castigo ha sido otro de los temas tratados con detenimiento; habiendo entendido que el equilibrio se consigue combinando la motivación con la obligación, se dejó claro que, si bien un trabajo de adiestramiento no se puede basar exclusivamente en la imposición, tampoco será realmente efectivo si está exento de ella. En toda relación es importante marcar unos límites y saber qué está prohibido y qué está permitido; De ese modo les estamos transmitiendo seguridad y ayudándoles a entender qué queremos y esperamos de ellos. Como es interesante obligar lo menos posible, y el perro es inteligente para entenderlo, en lo prohibido es importante ser tajante una vez y nunca más, pudiendo continuar con una relación cordial basada en el juego y la recompensa que son, sin lugar a dudas, las claves de una buena relación. Hacer que nuestro perro se sienta feliz y juegue con nosotros nos llevará a conseguir que seamos su centro de atención, tanto para el juego como para comportarse correctamente.
A pesar de ser pocos los días, se han desarrollados algunos ejercicios prácticos; enseñarle a caminar junto a nosotros, esperarse tumbado o sentado mientras nosotros estamos haciendo otra cosa, se han explicado las claves para el ejercicio de la llamada, etc... Antonio Ruiz de Conejo ha ensañado también a los dueños a jugar con sus perros, para poder utilizar la motivación y la recompensa como herramienta educativa; El premiar al perro también ha sido uno de los temas tratados, pero se ha remarcado que la mejor recompensa son las caricias, el juego, las demostraciones de cariño... Las golosinas deben ser un obsequio puntual, no un objetivo para el perro (los asistentes rieron cuando Antonio pregunto "¿acaso es correcto prometerle una moto al niño si aprueba?"...).
Se han tratado muchos otros temas, se han consultado dudas y comentado casos concretos de los asistentes con sus perros. Creemos han sido de gran ayuda, y tanto para Natur Center como para el equipo al completo de Conduct Can nos ha quedado la sensación de ser una experiencia muy provechosa, aunque, como siempre, ¡ha faltado tiempo!
Para ser objetivos en nuestra opinión de esta primera experiencia (y así poder corregir y mejorar para los próximos seminarios) solicitamos a los asistentes que nos rellenaran un pequeño cuestionario. Os detallamos algunos de los comentarios:
"Fantástico", "harían falta más sesiones","muy bien" "nos ha gustado mucho".
Algunas de las preguntas que han sido superadas con nota máxima han sido:
- ¿Los participantes han podido intervenir en cualquier momento?
- ¿La forma de impartir el curso ha facilitado el aprendizaje?
Y muchas más....
El próximo 26 de enero estamos preparando otro seminario igual, si estáis interesados poneros en contacto con Natur Center



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